Este domingo en Huesca, mientras miles de personas se manifestaban en decenas de capitales españolas y en Canarias, una mujer fue asesinada presuntamente por su expareja. En lo que va de año ya son 45 mujeres  víctimas mortales por la violencia machista  en España y 37 menores quedaron huérfanos.

El viernes pasado en el teatro Víctor Jara en el Acto Institucional del Ayuntamiento de Santa Lucía en contra de la violencia machista recordábamos los nombres de las víctimas mortales de este año. Y decía que cada mujer asesinada tiene una historia diferente. Les une un final trágico, un final injusto, un final violento. Son mujeres, no son cifras para una estadística. Son nombres y apellidos, historias que no debieron tener ese final

Pero es importante que sepamos por qué fue ese final. Y, desgraciadamente, muchas veces los titulares de periódicos no saben contar bien la causa de ese final.

Por poner un ejemplo: hace unos días un periódico de Madrid titulaba “La novia del cachopo le tiró el anillo a la cara cuando éste le pidió matrimonio”. Algunos colectivos feministas criticaron este titular, porque da la impresión de que se culpabilizaba a la víctima. La noticia no es que una mujer tira un anillo a la cara. La noticia es que asesinaron a una mujer. La noticia es todo lo que ha pasado, todo lo que ha sufrido esa mujer antes de tirar un anillo.

La característica común a las mujeres que son víctimas mortales de la violencia machista no es si denunciaron o no denunciaron. La culpabilidad y responsabilidad de un asesinato nunca es de la víctima.

¿Por qué las matan? Las matan porque no aceptan que son mujeres libres. Porque son mujeres que dicen basta.  Que deciden decir Basta ya a humillaciones, basta ya a que te anulen, basta ya a que te traten como un objeto de su propiedad, basta ya de agresiones…

Y por decir basta ya, y por querer seguir un camino propio, reaccionan con violencia. Porque esta sociedad patriarcal  que genera tantas desigualdades económicas y sociales entre hombres y mujeres, educa (o maleduca) a los hombres para que nos vean a las mujeres como seres inferiores, como un objeto de su propiedad, como seres que tenemos que pedir permiso para elegir nuestro camino.

Este domingo se conmemoró en todo el mundo el Día  Internacional contra la violencia de género. Un 25 de noviembre de 1960 el dictador de la República Dominicana,  Leónidas Trujillo,  ordenó asesinar a Minerva, Patria y María Teresa, las hermanas Mirabal, tres mujeres activistas políticas que luchaban contra la dictadura. A las hermanas Mirabal las conocían como las mariposas inolvidables. Y en honor a ellas se estableció el 25 de noviembre Día Internacional de la eliminación de la  violencia contra la mujer.

En la Caminata en Memoria de las Mujeres y Menores Víctimas de la Violencia de Género  que hicimos el viernes 16 de noviembre en Santa Lucía, en el Acto Institucional en el teatro Víctor Jara y en las manifestaciones de este domingo en la capital grancanaria y otras muchas ciudades rendimos homenaje a otras mariposas que fueron asesinadas por querer volar. A otras mariposas inolvidables. En su memoria, y por todas las mujeres que quieren ser libres, vamos a seguir trabajando, educando a nuestros hijos e hijas, en campañas de sensibilización, exigiendo que se cumpla el Pacto de Estado contra la violencia de género, que no se recorten recursos públicos para prevenir y combatir la violencia machista. Desde el Ayuntamiento de Santa Lucía  seguiremos defendiendo la igualdad y denunciando la discriminación de las mujeres y todas las formas de violencia que se ejerce sobre ellas.

Por ellas, por nosotras, por las mariposas inolvidables que fueron asesinadas, por las que siguen sufriendo agresiones y diferentes formas de violencia, seguiremos movilizándonos y trabajando para acabar con esta lacra. Ni una más.

@DuniaGonzalez_

 

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